martes, 15 de septiembre de 2015

DESCALZATE al llegar a CASA

Hay muchas culturas en las que quitarse los zapatos nada más entrar en casa (aunque sea la de otra persona) no sólo es normal, sino que es lo que se espera. Lo contrario se considera una falta de educación.

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(Foto: Getty Images)
 
En la mayoría de los casos se hace para no manchar y para que la porquería de la calle no entre en nuestro “hogar, dulce hogar”. Por eso además de habilitar un sitio especial para tal fin (colocar los zapatos), en algunos países como Suecia o Holanda te ‘prestan’ unas cómodas pantuflas para que puedas pasear por la vivienda a tus anchas.

(Foto: Getty Images)
 
Sin embargo, lo ideal sería caminar descalzo (siempre que sea posible) ya que los beneficios que aporta son realmente interesantes.
Para empezar, la teoría de la limpieza es bastante sensata si piensas en todos los sitios en los que has estado durante el día. Puede que hayas entrado en un baño público y, por si aún no lo sabes, el suelo de un baño público contiene unos 2 millones de bacterias por metro cuadrado y la taza del váter 50.

También es habitual caminar por donde otras personas ya han pasado y pisar sus pisadas, ¡quién sabe dónde han estado! En una farmacia, visitando a un familiar en un hospital, en el metro… . ¿De verdad quieres que todas esas bacterias entren en tu piso, donde juegan tus hijos? No lo creo.

Escherichia coli, Clostridium difficile (que causa diarrea y cuadros intestinales más graves como la colitis) y la meningitis están entre las bacterias comunes que se encuentran en los zapatos.
Las toxinas, el polvo y un sinfín de productos químicos que pululan por el medio ambiente también pueden colarse fácilmente en tu casa si no te descalzas. Por ejemplo, los herbicidas de las frutas y verduras no orgánicas que viajan por el aire o cualquier otra sustancia dañina.



Además, si tú o tu pareja trabaja en cualquier lugar donde se utilizan productos químicos (es más común de lo que piensas), llevarás todo eso a casa, todos los días, impregnado en la suela de los zapatos. No eches por tierra todo el esfuerzo que haces para mantener a tus hijos a salvo, ¡descálzate antes de cruzar el umbral!

Un investigación realizada por el microbiólogo de la Universidad de Arizona (EE.UU) Charles Gerba demostró que se pueden encontrar una media de 421.000 microbios en la parte exterior del zapato y 2.887 en el interior.
Por otro lado, toda esa suciedad que arrastras en los zapatos se queda incrustada en el suelo provocando un deterioro y un desgaste continuo tanto en los suelos de madera como en las alfombras sucias y otras superficies. Mantenerlo en buen estado es sencillo, deja tus zapatos en la puerta. Así tendrás que limpiar con menos frecuencia porque nadie meterá suciedad y/o arena en tu casa.

(Foto: Ryan McVay / Photodisc / Getty Images) 
 
Todo estos motivos hacen que sea recomendable caminar descalzo, pero además, al quitarte los zapatos liberas a tus pies, permites que la piel respire y que los músculos descansen de la tensión generada por el calzado diario.

Por cierto, los beneficios son especialmente importantes en los niños, ya que andar descalzo fortalece los pies, mejora la flexibibilidad y reduce las probabilidades de desarrollar pies planos y otras deformidades podológicas.