sábado, 5 de diciembre de 2009

Nace en Francia "Tierra de encuentros"

La asociación francesa “Terre de liens” (tierra de encuentros) nace con un objetivo: apoyar a los agricultores ecológicos que no pueden mantener sus explotaciones y a aquellos que no tienen posibilidad de acceder a la compra de terrenos.

La asociación compra explotaciones agrícolas destinadas a la producción ecológica con la ayuda de aportaciones particulares y se las alquila los agricultores que practican métodos ecológicos.

La asociación "Terre de Liens" es una herramienta solidaria que reúne las inversiones de los ciudadanos para adquirir tierras en las que desarrollar o mantener proyectos agrícolas o rurales que respeten los principios de la organización, básicamente ecológicos y respetuosos con el medioambiente.

Desde su primera campaña en octubre de 2008, esta sociedad comanditaria de accionariado ha logrado reunir 8 millones de euros en aportaciones particulares.

Desde su nacimiento, esta organización, que a su vez forma parte de una red asociativa constituida por 16 organizaciones miembro, aplicó su programa al pie de la letra: comprar explotaciones agrícolas para instalar en régimen de alquiler a agricultores ecológicos.

Según Philippe Cacciabue, director de Terre de Liens, “No habíamos imaginado que gozaríamos de semejante éxito. Vamos a lanzar una segunda campaña hasta agosto de 2010”.

Este año, la asociación adquirió 10 explotaciones y otras 11 se encuentran en proceso de compra.

Entre 2007 y 2008, gracias al millón de euros recaudado, se pudieron adquirir 7 granjas.

En total son unas cincuenta familias las que, gracias a esta iniciativa, pueden seguir trabajando la tierra y criando ganado de forma ecológica.

Mediante la segunda campaña, la asociación pretende conseguir 3.000 nuevos socios compradores y 6 millones de euros de capital con los que emprender la compra de una veintena de propiedades.

El proyecto consiste en utilizar la inversión colectiva y solidaria para “arrancar” las propiedades agrícolas del mercado especulador.
Local Food es el primer libro que entra en detalles más profundos que los libros de Transición previos y que ofrecían visiones más generales. El Movimiento Transición se trata de lo positivo, en su totalidad, y es increíblemente positivo para la gente, para los grupos, para las comunidades, para que comiencen a tomar control de cómo se suministra su alimentación, de dónde proviene y de cómo se produce. Uno de los éxitos de este libro es que muestra que existen tantas formas para reconectarnos con el alimento local, y de tantas maneras, ¡que no hay ninguna excusa realmente para no tomar medidas hacia la alimentación local!

Como vegetariano de larga data, que se abastece a través de un esquema de alimentos orgánicos y que compra el resto de sus alimentos locales y estacionales en un supermercado, este libro me mostró que yo podría hacer mucho más.

No existe una solución única para el tema de la alimentación local pero Tamzin Pinkerton y Rob Hopkins nos ha entregado suficientes formas para que todos encontremos una respuesta.

Hay mucho que degustar en este libro. Cada capítulo está dedicado a las diferentes aproximaciones a la alimentación local, desde los jardines compartidos hasta las cooperativas alimenticias pasando por directorios de alimentación, muchas de ellas complementarias. Cada capítulo muestra un formato de contenido similar; una revisión general del método, comentarios de los usuarios, varios estudios de casos y consejos y otros recursos detallados.

VENTAJAS DE COMIDA LOCAL: aqui

“La rentabilidad del capital en la agricultura no está relacionado, como en otros sectores, con la cifra de negocio.
Las granjas y sus tierras suelen valorarse muy por encima de su rendimiento real.

Esta especulación hace que los precios aumenten de forma deliberada de generación en generación. Muchos de los agricultores no consiguen ganar ni el sueldo mínimo interprofesional”, explica Xavier Robert, miembro de la asociación Terre de Liens.

De pronto, los jóvenes agricultores no pueden acceder a las explotaciones cuyo propietario está a punto de jubilarse y no cuenta con descendencia familiar que prosiga con la actividad.

Estas explotaciones, en la mayoría de los casos, se venden a agricultores que amplían su terreno o a un promotor inmobiliario.

Motivación política

La asociación financia los proyectos que le propone una red de 16 asociaciones regionales cuyos voluntarios se encargan de evaluar los informes. “La tercera parte de nuestras compras han sido solicitadas por campesinos jubilados que no querían asistir a la decadencia de su explotación ecológica o biodinámica.
Nuestros contratos de arrendamiento estipulan de forma clara las obligaciones concernientes a las prácticas medioambientales que deben respetar los campesinos arrendadores.

En dos tercios de los informes, la iniciativa parte de un joven agricultor que ha identificado a un propietario dispuesto a vender su explotación. De forma general, la transacción se realiza a precio de mercado.

Por su parte, la mitad de los 3.600 asociados de “Terre de Liens”, provenientes de los más diversos sectores tanto sociales como profesionales, ha realizado una inversión de entre 1.000 y 10.000 euros. Pese a que se benefician de una desgravación en los impuestos, el motivo de su inversión no es exclusivamente económico, ya que no cobran ningún dividendo ni gozan de ningún poder de gestión. Las motivaciones de los inversores son, por lo tanto, de carácter social y éticos.

Además de los particulares, las comunidades comienzan a llamar a la puerta de “Terre de Liens” con el propósito de confiarle sus terrenos. Actualmente se está perfilando una estructura jurídica para llevar a cabo dichas cesiones por parte de las colectividades locales. “Nuestra motivación es fundamentalmente política”, explica Xavier Robert. “Pensamos que las tierras deben seguir siendo un bien común”.

Difícil acceso a la tierra:

Datos de Francia:
cada año desaparecen 66.000 hectáreas de superficie agrícola en Francia. Esta cifra es el equivalente a la desaparición de una región cada diez años. Cada semana 200 franjas o explotaciones agrícolas cesan su actividad.

El precio medio de una hectárea agrícola ha pasado de los 3.500 euros en el año 2000 a más de 5.000 euros en 2008. El “Plan medioambiental” del gobierno promete destinar el 6% de la superficie agrícola a la agricultura ecológica en 2012 y el 20% en 2020.

Actualmente en Francia, la superficie destinada al cultivo ecológico corresponde al 2% del total, lo que coloca al país en el puesto 20 de 25 en Europa.

comida local - o local food:
http://www.soitu.es/soitu/2009/05/04/vidaurbana/1241431340_381816.html

http://www.ladyverd.com/articulo/398/agricultura_ecologica_en_francia_la_importancia_de_la_solidaridad.htm
http://es.alternativechannel.tv/communication-durable/videos/Alternative-Channel/Les-entrepreneurs-sociaux-d-Ashoka/1670/