jueves, 13 de marzo de 2014

BENEFICIOS PSICOFISICOS DE ANDAR DESCALZO

Caminar descalzo ha pasado de ser una tendencia contracultural y un poco exótica a estar aprobada científicamente como algo beneficioso para la salud –aumento de los antioxidantes, reducción de la inflamación, mejoras en el sueño–. 
Los beneficios de andar descalzos–en casa, en la arena o en la tierra– son muchos, hoy queremos contártelos para que comiences con esta práctica fácil y saludable.
 

¿Por qué andar descalzo?
Diversos estudios científicos descubrieron que los electrones de la tierra son capaces de mejorar la salud, aliviando el dolor crónico de algunas enfermedades, cambia la actividad eléctrica del cerebro, reduce el estrés, mejora la función del corazón, regula la glucosa y mejora la inmunidad.
Más allá de los beneficios específicos, el hecho de simplemente caminar nos permite reducir el riesgo del cáncer, mejorar la salud cardiovascular, adelgazar y prevenir la diabetes. También mejora la oxigenación de la sangre, la circulación y la respuesta inmune, elimina toxinas y disminuye el estrés.
 Conseguiremos aliviar los dolores de espalda, aliviar la rigidez muscular del cuello, prevenir cefaleas, mejorar la circulación y prevenir varices. 
¿Qué, a que compensa andar un ratillo sin zapatos?
Además, andando descalzas en superficies adecuadas mantendremos activos los músculos más pequeños del pie, lo que nos ayudará a protegerlos de la posibilidad de sufrir esguinces. Y según los podólogos, también es beneficioso que los peques vayan descalzos, sobre todo cuando dan sus primeros pasos, ya que mejorarán su estabilidad y la musculatura del pie.
Además, practicar ejercicio al aire libre, en lugar de en un gimnasio, puede ser algo agradable más que una obligación, ya que tenemos un paisaje lindo y aire puro. Desarrolla la fuerza muscular en pies, piernas y caderas mejor que si utilizamos zapatos, mejora la agilidad y el equilibrio.
Cuidados a la hora de andar descalzos
Los beneficios de andar descalzos podemos apreciarlos si mantenemos ciertos cuidados a la hora de caminar. En primer lugar, hay que fijarse que en el sitio no haya nada que pueda lastimar los pies. Busca sitios suaves como el césped, parques, arena.
Cuando recién comienzas haz pequeños paseos descalzo de no más de cinco minutos. Repite esto todos los días por varias semanas hasta que hayamos fortalecido los músculos de los pies y tobillos. Luego, podemos aumentar la cantidad de tiempo a 10 o 15 minutos.