martes, 16 de febrero de 2010

plataforma OTRO DERECHO PENAL ES POSIBLE

Nos encontramos en un momento de expansión del sistema penal, ausente de asesoramiento científico especializado y basado, principalmente, en demandas orquestadas ante graves delitos, numéricamente escasos, que han encontrado un importante eco mediático.

España tiene la menor tasa de criminalidad violenta entre los países de la UE y, sin embargo, cuenta con el porcentaje más alto de presos.

Si la sensación de impunidad existe es por la falta de atención a las víctimas

¿Qué piensas acerca de la cadena perpetua? ¿Crees que las penas de prisión se cumplen? ¿Necesitamos más cárceles para estar más seguros…? Preguntas que todos nos hacemos y respuestas que circulan sin demasiada información.

LA BASURA DE LA TV - (amplificando un tema y conviertiendolo en problema y como siempre todo se arregalra con mas inversion en "seguridad":

Y es que hay demasiado ruido mediático que agita a la ciudadanía en pos de endurecer las penas o para que se instaure la cadena perpetua…

Muchos profesionales del derecho ven con desesperanza como se sigue utilizando interesadamente el Derecho penal para resolver cualquier conflicto… y para ganar votos.

Por eso han creado la plataforma “Otro Derecho penal es posible”, a la que nos acercamos hoy. Quieren romper estereotipos y buscar un sistema más justo y humano, que ofrezca alternativas más eficaces y hasta más baratas que construir prisiones.

Y ofrecen muchos datos para el debate, para desmontar ideas preconcebidas, esos mitos que circulan a pie de calle cuyo parecido con la realidad es pura coincidencia.


Por otra parte, existe un importante desconocimiento de los ciudadanos acerca del funcionamiento, alcance y graves consecuencias que el sistema penal y penitenciario genera en las personas.

No en vano, España es uno de los países de la UE en los que es más alta la desviación entre los delitos cometidos, la percepción subjetiva de inseguridad y la utilización de la prisión.

La ignorancia y el miedo son aprovechados por los políticos de todo signo para hacer electoralismo, con lo que un debate sosegado deviene imposible.

Hay que combatir lo que Díez Ripollés y Garland han llamado el “represtigio de la prisión”, así como el uso meramente simbólico del derecho penal:
los problemas no se resuelven ni sólo ni principalmente con la aprobación de las normas penales; esto sólo da una falsa imagen de seguridad y, mientras tanto, no hay medios materiales ni personales suficientes para hacer cumplir las leyes con la eficacia y la eficiencia que se requiere, ni a nivel judicial, ni de prisiones.
El resultado es engañoso para la sociedad, con una falsa apariencia de mayor seguridad, incrementando el gasto público en medios de corte punitivo y reduciéndolos en otros ámbitos.
El trabajo que se desarrollará tiene un estilo "restaurativo" y un metodo especifico basado en estrategias de dialogo no violento, utilizando un lenguaje no controlador sino de desvelamiento de la realidad a la que desde nuestras profesiones o posiciones sociales hemos tenido conocimiento.

MITOS DEL DERECHO PENAL

  1. Del mito “el sistema penal español es un sistema benevolente”, a “es el más represivo de Europa”

  2. Del mito “la condena a prisión perpetua no existe en España: implántese”, a “existen de hecho condenas a prisión perpetua en el Estado español y, en algunos casos, por la imposibilidad de su revisión, es más estricta que otros Estados que sí la tienen en sus Códigos”

  3. Del presupuesto de que “el perfil medio del preso es de alta peligrosidad”, a “los presos, en su mayoría, no están en prisión por cometer delitos graves ni violentos”

  4. Del mito “las cárceles son instituciones cómodas y seguras” a “son espacios en los que la muerte tiene una presencia constante”

  5. Del mito de la “existencia de una correlación directa entre incremento de delitos y el número de personas presas”, a “la desvinculación entre el número de infracciones penales y el incremento de personas en prisión”

  6. Del mito “los delitos son expresión de la libertad del ser humano; una decisión individual libre por la que cada uno debe pagar”, a “una gran mayoría de ellos tienen una vinculación directa con situaciones de exclusión social”

  7. Del mito “el sistema penal protege a las víctimas”, a “el sistema penal las mantiene en el sufrimiento sin ofertar diferentes posibilidades de reparación del daño”

  8. Del mito “las penas se cumplen en una pequeña parte”, a “se cumplen en su integridad y la gran mayoría de la personas lo hacen dentro del recinto penitenciario en régimen ordinario”.

  9. Del mito “los permisos deberían limitarse por la inseguridad ciudadana que generan” a “los permisos de salida son un instrumento rehabilitador necesario, humanizador y de escaso riesgo”

  10. Del mito “la ley del menor ha generado la impunidad de las personas menores de edad, es muy blanda y no castiga”, a “la intervención penal sobre las mayores de 14 años y menores de 18 es superior a la de las adultas e incluso castiga con la cárcel y con sanciones muy duras”.

  11. Del mito “la pretendida eficacia del sistema penal” a “la manifiesta incapacidad del sistema penal para resolver satisfactoriamente los conflictos”

  12. Del mito “entran por una puerta y salen por otra” a “muchos entran en prisión aún sin haber sido juzgados”

  13. Del presupuesto “los delincuentes son, en general, personas carentes de moral y de compasión”, a “en más casos de los que se piensa, tienen sentimientos de arrepentimiento y estarían dispuestas a reparar el daño causado”


ENTREVISTA AUDIO - MUY CLARIFICADORA:
http://www.dosorillas.org/podcast/index.php?id=96


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ENTREVISTA: CON... JULIÁN RÍOS

Julián Ríos elige un restaurante vegetariano, casero y tranquilo en el barrio de Lavapiés para comer. No toma carne y no le gusta el bullicio. Tampoco el ruido mediático que agita a la ciudadanía en pos de endurecer las penas o para que se instaure la cadena perpetua, batalla que reemprende ahora el Partido Popular.

Este abogado madrileño, de 44 años, profesor de Derecho Penal de la Universidad Pontificia de Comillas, acaba de poner en marcha la plataforma Otro Derecho Penal es Posible (www.otroderechopenal.aldeasocial.org) junto a un grupo de juristas para "desmontar mitos creados en torno al sistema penal". "Queremos informar", dice.

El penalista pide un debate informado y con sosiego sobre la prisión y el castigo

Los datos son los siguientes:

España tiene una tasa de delitos mucho menor que la media europea (la del Reino Unido duplica la nuestra) y una delincuencia en línea descendente desde hace 20 años.

Sin embargo, el 90% de los ciudadanos cree que el país es cada vez más peligroso y hay un mayor porcentaje de reclusos que en ningún otro Estado europeo: la cifra se ha multiplicado por cuatro en 30 años.

¿Cuál es el problema?

"Las penas no han hecho más que endurecerse, sobre todo a partir de 2003", responde. "No hay redención de condena por trabajo y la libertad condicional es más difícil de obtener.

En resumen, cada vez entran más presos y salen menos. También creo que los jueces son más estrictos en su aplicación de las leyes por la fuerte presión social".

"La sociedad parece creer que la cárcel está llena de delincuentes peligrosísimos, pero no es cierto", continúa. "La inmensa mayoría están presos por delitos de drogas o contra el patrimonio. La prisión debe usarse cuando es realmente imprescindible. No vale para todo.

España tiene que pensar en alternativas eficaces a la prisión, con expertos y de forma sosegada. No caben más presos en nuestras cárceles". Ríos empezó a trabajar como abogado nada más acabar la carrera. Un día, en el juzgado, un amigo le presentó a un chico que acababa de salir de prisión. Tenía problemas con las drogas y ningún lugar en el que dormir. "Acabó en mi casa", dice el profesor, como si nada. Fue el primero de una larga lista de internos que han usado su casa como lugar de transición entre las rejas y la autonomía. Allí ahorran y encauzan su vida. Ahora acoge a africanos en situación irregular. Se ha trasladado del barrio de Tetuán a un pueblo en el que él y sus invitados tienen una huerta y más espacio.

"La cárcel es durísima", asegura. "La sociedad no es consciente de lo que supone estar preso; es una devastación vital". En su casa han estado dos ex presos que habían pasado más de 20 años en la cárcel. Los dos acabaron suicidándose. "Uno de ellos me robó el equipo de música. Se presentó ante el juez, le confesó lo que había hecho y le dijo que quería volver a la cárcel; que no sabía vivir fuera. Se quitó la vida días más tarde".


http://www.otroderechopenal.aldeasocial.org/