El bien es mayoria, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace mas ruido que una caricia pero por cada bomba que destruye hay millones de caricias que alimentan la vida
. . . . . . . . . .. . . .. . Facundo Cabral . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
"El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad"
En general, la industria tiende a ofrecernos productos cuya calidad o eficacia está calculada conscientemente para que sea la mínima posible, siendo aceptable para nosotros, y con el menor coste posible para ellos. Por otra parte, también se calcula que el producto sea usado lo máximo posible y con el mayor gasto por nuestra parte. La fórmula de optimización resultante se les da muy bien aplicarla.
El resultado es que todos los productos líquidos para el cuerpo están compuestos en su mayoría por agua (el agua es gratis), con una serie de productos químicos (la química no es
buena para el cuerpo). Por tanto, estamos hablando de agua con química, y
con esto es con lo que cuidamos nuestro aspecto y nuestra limpieza
corporal.
El olor a "limpio", o a flores, a frutas, etc., de estos productos que encontramos en el supermercado, es totalmente artificial, y deja cada vez una película de contaminación y radicales libres que cubre nuestra piel y que se absorbe poco a poco a través de la misma, sin que después haya un modo sencillo de que pueda salir otra vez de nuestro cuerpo. Es decir, la química se va acumulando más y más irremediablemente.
¿Qué podemos hacer al respecto? Cada cual tiene sus trucos. Por mi parte opto por no poner sobre mi piel nada que no me metería en la boca.
Y por otro lado ¿A quién no le ha pasado nunca quedarse sin desodorante en una situación en la que es muy necesario?
Es la ocasión ideal para probar otra alternativa
EL LIMÓN COMO DESODORANTE
El limón es un cítrico con una acidez de aproximadamente 3 grados de PH, que es perfectamente tolerable por la piel, en cambio, para las
bacterias que son responsables del olor en las axilas, no es el medio
ideal para realizar su actividad, por lo que con el zumo de limón, este
olor desaparece inmediatamente y por varias horas. También se podría
utilizar vinagre, con el mismo resultado, pero el limón resulta más
agradable y más refrescante.
MODO DE EMPLEO EN CASO DE EMERGENCIA
Se puede utilizar como remedio de urgencia para eliminar el olor corporal
en situaciones comprometidas en las que nos encontremos lejos de casa o
de un supermercado y que no llevemos ningún desodorante encima.
Tal vez nos encontremos cerca de un bar, donde poder pedir un refresco con una rodaja de limón y de forma discreta, poder utilizar la rodajita en el
servicio para hacer desaparecer el olor de nuestras axilas. A mi me ha
pasado montones de veces, especialmente en verano.
Este truco
puede salvarnos en una entrevista de trabajo, en una cita con un amigo o
amiga especial, en la primera visita a los futuros suegros, quién sabe.
Merece la pena recordarlo por si acaso.
USO EN LA VIDA COTIDIANA: PRECAUCIONES
También se puede utilizar de forma cotidiana, pero en este caso hay algunas personas con piel más sensible a las que la acidez les pueda producir enrojecimiento en la zona de aplicación. En ese caso se puede diluir con un 50% de agua, y en caso de que la rojez persista, abandonar el experimento, olvidarlo y seguir buscando otros trucos más adecuados para nuestra piel.
Del mismo modo, se recomienda tener cuidado de no
utilizar este desodorante natural cuando se va a tomar el sol, ya que
el ácido del limón, en contacto con el sol, puede producir manchas en
la piel. De todas formas no es muy común que intentemos ponernos morenas
las axilas después de aplicarnos el limón en la playa. Pero sí que se
han dado casos de personas que sin darse cuenta se han puesto limón en
la cara y después de tomar el sol se han encontrado con al sorpresa. Así
que cuidado con el limón y el sol en la piel.
Para las
personas que sí toleran el limón sobre su piel sin problemas, les
recomiendo disfrutar de este producto vivo, ecológico y biodegradable, y
que acudan cada dia a la cocina al salir de la ducha para cortar una
rodaja de limón para mimar su cuerpo.
Mi nombre es Humberto López y espero que esta entrada te haya resultado de utilidad. No dejes de comentar cualquier sugerencia, queja, o duda que te pueda surgir en el apartado de comentarios.
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Dale tan solo 1 oportunidad al poderoso limón para que te demuestre que puede prevenirte del mal olor mucho mejor que cualquier desodorante de marca. Aplica solo 10 gotas en cada axila después de bañarte y verás los resultados.
Incluso, aunque seas de esas personas "dificiles" a los cuales "no le sirven" muchas marcas porque de todas formas contraen mal olor, verás este poderoso desodorante natural podrá contigo.
- Si quieres un "anti-transpirante", te contamos que los desodorantes que evitan la transpiración fueron denunciados por diversos estudios afirmando tener una estrecha relación con el cáncer, adicionalmente, los compuestos que tapan los poros pueden provocar alergias, irritaciones, otros componentes de los antitranspirantes como el aluminio o los parabenos, pueden generar problemas en el estrógeno corporal
- De esta manera también evitamos un gasto de dinero innecesario y evitamos utilizar envases que nunca se reciclarán, ni se volverán a utilizar.
- A diferencia de muchos desodorantes, no mancha la ropa, se aplican solo 10 gotas
No mancha la piel
Una duda generalizada al respecto es que según sostienen algunos "el limón mancha la piel". Pues nosotros respondemos que en el caso que dicha tesis llegará a resultar cierta, uno no se aplica 2 limones en la cara y sale a tomar sol en horario pico, sino que tan solo aplicamos 10 gotas en cada axila, en una zona que el sol no tiene que "pegar" en pleno día laboral. Ni tampoco nos bañamos el limón y circulamos por la calle en horario pico con los brazos levantados, exponiendo las axilas por tiempo prolongado.
Dale 1 oportunidad, y verás lo potente que resulta
No "pegotea"
Lo idea es que después de bañarse o asearse, se apliquen 10 gotas, y la parte que quede húmeda por el limón, se seque. Si no se exceden las 10 gotas y se limpia la humedad, no hay motivo por el cual, se queden "pegoteadas las axilas"
Hemos decidido hacer un folleto criticando los bares debido a lo negativos que resultan para la sociedad y para las personas implicadas en los movimientos sociales. En primer lugar porque parece que se limitan a estos espacios nuestros lugares de encuentro, dejando de un lado la reivindicación de las calles y lugares abandonados.
En sucesivo le seguirán razones muy poderosas por las que deberíamos evitar estos lugares, como la venta de carne, de alcohol, de tabaco; las relaciones que se dan en su interior; el enriquecimiento de empresarios y la explotación de sus trabajadores. Está en tu mano no colaborar con todo esto.
EN BUSCA DE ESPACIO ¿Por qué pase lo que pase los bares siguen llenos? ¿Por qué la gente los frecuenta aunque estén escasos de dinero? Buscamos relacionarnos con otras personas y al no tener espacios donde hacerlo la mayoría de la gente recurre a los bares, siendo cada vez menor el número y calidad de parques, plazas y espacios públicos. También las personas buscan desconectar de la realidad de su trabajo, facturas y problemas acudiendo a estos lugares. Si queremos o necesitamos espacios tomémoslos nosotrxs, no negociemos ni demos dinero a los mafiosos de los bares.
VENTA DE ALCOHOL, TABACO Y OTRAS SUSTANCIAS En los bares se negocia con veneno y donde, en general, aunque no te drogues te tienes que tragar el humo que otrxs expulsan. Son ambientes, por lo tanto, insanos y en los que las personas ahogan sus penas o alegrías, pero las ahogan. No suele ser agradable entrar en un lugar lleno de humo donde la gente va en estado de embriaguez. Además en muchos de estos locales también trapichean o dejan que se consuman otras sustancias estupefacientes a parte de las drogas legales.
También hay que recordar que los impuestos de tabaco y alcohol financian al Estado y a su ejército. Si de verdad queremos cambiar el rumbo de este mundo debemos empezar por reducir nuestro consumo al mínimo. ¿Si la gente reciclara más, sólo gastara en comer y okupara para vivir, se sostendría el capitalismo? Respóndete tú mismx. Consumir drogas es un gasto innecesario y dañino, te consume a ti y a tu cartera. Da igual que el tabaco y el alcohol sean legales, ¿acaso eso hace que sean menos letales? De hecho son legales porque conviene que así sea.
COMERCIO CON ANIMALES MUERTOS Esta es sin duda, para mí, la parte más asquerosa de los bares y restaurantes (quedando los que son veganos a una escasa minoría). Después de algunos años de andanza por el veganismo te das cuenta lo injusto de este comercio sangriento, ya no por no poder comer nada cuando sales (esto es sin duda un capricho) sino por ellxs, lxs animales, ahí expuestxs tras las urnas de cristal. Es asqueroso observar el terrible espectáculo al entrar en cualquier bar; piernas, cabezas, trozos de lo que en su momento fue un ser que quería vivir libre y no pudo. Y todas esas bocas introduciéndose a lxs animales y sus mandíbulas moviéndose para devorarlxs, es terrible.
RELACIONES DE ESPUMA
Más allá del trabajo y la familia mucha gente no sabe relacionarse y busca en bares (quien dice bares también dice pubs y discotecas) una falsa amistad o relaciones efímeras y vacías. La gente va al bar a desconectar de su absurda realidad y crean una ficción entre cervezas, ficción en las amistades también. Estas relaciones pueden ser pasajeras o tener un grupo de asiduos al mismo bar, en cualquier caso nada más allá que compartir frustraciones y cañas. Seguramente una persona que tenga amistades de espuma si por lo que fuera dejara de frecuentar el bar, esas personas desaparecerían de su vida. Además el baboseo abunda en estos locales, donde el macho (o hembra) ibéricx reforzadx por su coro de imbéciles se anima a avasallar a la primera que se descuide. Si además el local en cuestión es de ambiente nocturno esta situación apestosa se multiplica.
ENRIQUECIMIENTO DE UNXS, EXPLOTACIÓN DE OTRXS Los bares son negocios que dan mucho dinero, y no precisamente para el/la que trabaja de camarerx o limpiando platos; los grandes ingresos son para lxs propietarixs o jefxs del local (muchxs de ellxs son mafiosxs, policías o fascistas; mira bien donde entras). El sector de la hostelería no está bien remunerado y además soportan grandes cargas de trabajo y estrés. A parte de a sus jefxs tienen la carga añadida de tener que aguantar a lxs clientes, les agrade o no, ya sean babosxs, borrachxs, personas impertinentes, con mala educación y con prisas. Además de tener que poner buena cara para ganarse una propina para añadir algo más a sus miserables sueldos. También hay otras personas indirectamente explotadas en el negocio de la hostelería, como toda la gente que trabaja para proveedores (agricultorxs, transportistas, manufacturadores).
A MODO DE CONCLUSIÓN Y AÑADIDOS Resumiendo, los bares son lugares a evitar porque nos hacen recluirnos en ellos por falta de espacios, porque son nocivos para la salud y comercian con drogas (legales o ilegales, da igual), porque comercian con la sangre de animales muertos y por su falta de ética, por las relaciones falsas que se dan en los bares y lxs babosxs que frecuentan estos lugares, porque te dejas tu dinero, y por la explotación que sufren las personas dedicadas al sector de la hostelería.
Quisiera añadir que aunque haya bares que se tilden de revolucionarios eso no les libra de ninguna de las críticas.
Que pongan música reivindicativa, tengan carteles de Manis y alternativa vegeta no los convierte en algo diferente; sino que es una alternativa para enganchar a gente con ciertas inquietudes.
También decir que aunque el bar se llame cafeta y esté en un CSO (centro social okupado) a lo mejor le quita algún asunto negativo (como la venta de carne, sólo en algunos casos) pero no se libran de las críticas. Un bar es un bar aunque se disfrace de revolucionario.
“Para solucionar un problema primero hay que entender el problema”.
-¿Cuáles son las bases de su protocolo?
-A los oncólogos, a la hora de tratar el cáncer, se nos ha enseñado
una medicina que se basa en destruir las células tumorales en lugar de
intentar restaurar las rutas metabólicas que son las que han sido
dañadas y finalmente llevan al desarrollo del tumor. Y lo que se trata
es de entender que si modificamos el “terreno” es posible hasta revertir
la evolución de las células tumorales o provocar su suicidio o
apoptosis. Se nos dice que cuando aparece un tumor lo primero que hay
que hacer, si se puede, es “cortarle la cabeza”; es decir, usar la
cirugía. Y en caso de no poderse se plantea entonces la radioterapia; es
decir, achicharrar al tumor, “enviarlo a la hoguera”; bueno, más bien
llevar la hoguera hasta él. La otra opción sería la quimioterapia, es
decir, “envenenarlo”. Y se añade gratuitamente que si todo eso falla no
se puede hacer nada más.
En suma, al oncólogo moderno se le sugiere que
puede “cortar, quemar o envenenar”, acciones más propias del siglo XII
que de un sofisticado siglo XXI. Realmente patético. Es verdad que a
veces hay que afrontar el problema de tener que eliminar un tumor porque
su crecimiento puede poner en riesgo el funcionamiento de un órgano
vital, pero en tal caso lo inteligente es seguir una cuarta vía de
carácter igualmente bélico cuyo origen, puestos a jugar con las
comparaciones metafóricas, también podríamos encontrar en el siglo XII y
en los anteriores, pero que es mucho menos agresiva.
Porque, ¿qué se
hacía en la antigüedad ante una ciudad que se quería conquistar y era
difícil de batir? Asediarla. Dejarla sin agua ni comida cortando sus
rutas de abastecimiento y modificando el entorno para que nadie pudiera
entrar o salir. Y luego sentarse a esperar o reforzar el asedio con
máquinas y herramientas de asalto. El asedio ha funcionado toda la vida
así que se me ocurrió la idea de incorporar ese sistema a la lucha
contra el cáncer, para lo cual era imprescindible entender las
condiciones de supervivencia de la célula tumoral frente a la célula
sana. Hoy sabemos que la célula sana vive en un medio alcalino rico en
oxígeno, usa muy poco sodio para vivir y utiliza proteínas levógiras
-con giro a la izquierda- que son estables en él. Por el contrario, el
paciente que desarrolla un proceso oncológico entra en acidosis
metabólica -es decir, el terreno se acidifica- y hay entonces escasez de
oxígeno –a eso le llamamos hipoxia– lo cual obliga a las células sanas a
mutar si no quieren morir.
Verá, las células sanas consiguen su energía
por oxidación; es decir, gracias al oxígeno generan Adenosin Trifosfato
o ATP -por sus siglas en inglés- que es la molécula base de la energía
celular. Pero cuando el terreno se acidifica y el oxígeno escasea sólo
tiene una alternativa si no quiere morir: encontrar otra manera de
obtener energía. Y esa posibilidad existe y la explica el llamado Ciclo
de Krebs.
Sencillamente en lugar de oxígeno el cuerpo utiliza ácido
pirúvico mediante un fenómeno conocido como glicolisis que le permite
obtener moléculas de ATP, pero que generando también ácido láctico y
alcohol como residuos. Se trata pues de una ruta anaeróbica -sin aire-
para sobrevivir. Es decir, la célula sana aeróbica que vive en terreno
alcalino se vuelve anaeróbica, pero en un entorno tan ácido que para
poder soportarlo tiene que alcalinizar su núcleo, su citoplasma, para lo
cual se carga de sodio de un modo desmesurado. Y asimismo utiliza para
alimentarse proteínas dextrógiras en lugar de levógiras ya que las
mismas viven en medios ácidos. En suma, todo tumor vive en un medio
ácido pobre en oxígeno, cargado de sodio, y alimentándose de proteínas
dextrógiras. Luego si queremos neutralizarlo sin atacarlo, ¿qué habrá
que hacer? Pues usar la táctica del asedio. Y para ello hay primero que
desacidificar el terreno alcalinizando al paciente.
Lo que se logra
erradicando los ácidos que se han acumulado en el organismo. En este
ámbito es por eso clave la alimentación -hay que eliminar de la dieta
todo lo que acidifica y eso incluye el alcohol, el café, el tabaco, el
azúcar, los lácteos, los hidratos de carbono refinados, la carne roja- y
tomar periódicamente baños de agua caliente con sal marina. En segundo
lugar debe seguirse una dieta hiposódica, es decir muy baja en sodio o
sal. Nunca he entendido que se le prohíba la sal a un hipertenso o a
alguien que tiene mal el riñón o el corazón, y no se le sugiera lo mismo
a un enfermo de cáncer. Tercero, es preciso aportar al sistema enzimas
proteolíticas de acción selectiva, enzimas con capacidad para eliminar
las proteínas dextrógiras dejando intactas las levógiras. Y aquí hay que
recordar el extraordinario trabajo de D. Fernando Chacón, creador del
Bio Bac, producto que logra exactamente eso.
En suma, si eliminamos las
proteínas dextrógiras dejando a las células tumorales sin comida,
hacemos una dieta hiposódica -sin sodio las células cancerosas no pueden
mantener la estabilidad de la membrana y el citoplasma- y reducimos el
nivel de ácidos, el medio se vuelve alcalino y rico en oxígeno. Y el
oxígeno es tóxico para la célula tumoral anaeróbica. En definitiva, para
que las células cancerosas mueran basta modificar su entorno porque no
sobreviven en terrenos alcalinos y oxigenados. Da un resultado
excelente. Por eso cada vez son más abundantes los casos de remisiones
entre los enfermos de cáncer que siguen este protocolo.
-¿La dieta es pues el primer elemento clave en toda estrategia curativa?
-Siempre nos habían aconsejado no comer carne los viernes y muchas
tradiciones reclaman la práctica del ayuno -al menos un día a la semana-
pero nadie nos ha explicado claramente por qué. Sin embargo ya Galeno
entendió la necesidad de depurar el cuerpo, bien a través del ayuno,
bien siguiendo dietas vegetarianas. Las curas a base de limón, cebollas o
uvas vienen de la época de los romanos. Y como el 90-95% de las frutas y
verduras es básicamente agua, quien se alimenta un tiempo sólo con
ellas limpia los órganos encargados de filtrar la sangre de los residuos
metabólicos y tóxicos, es decir, los pulmones, los riñones y el hígado.
Filtros que si se obstruyen llevan al organismo a intoxicarse y
acidificarse. A todo el mundo se le explica que cuando el filtro del
coche está sucio hay que cambiarlo, pero a nadie se le dice que cuando
los filtros del cuerpo están sucios hay que limpiarlos.
Pues bien,
ayunar o hacer una dieta vegetariana cada cierto tiempo ayuda a limpiar
los filtros y a mantener el organismo en un entorno alcalino.
Obviamente
si a la dieta se le agrega la ingesta de determinadas plantas -las hay
específicas para cada órgano- mejoramos aún más la limpieza. Porque hay
plantas que limpian los pulmones (tomillo, gordolobo, yantel), plantas
que limpian el hígado (alcachofera, cardo mariano, diente de león,
boldo, desmodium) y plantas que limpian el riñón (té verde, cola de
caballo, arenaria). Así que podemos coger tomillo, alcachofera y té
verde, por ejemplo, y obtener un remedio para limpiar a la vez los tres
órganos.
En pocas palabras, podemos eliminar ácidos a través del hígado,
de los pulmones y de los riñones así como a través de la piel con baños
de agua caliente con sal marina gracias a la ósmosis. Y conseguir la
deseada alcalinización.
-¿Sugiere usted a todos sus pacientes que eliminen de su dieta la carne?
-Nosotros sugerimos hoy una dieta ovo-lacto-vegetariana porque
empezamos utilizando una exclusivamente vegetariana y vimos que al final
había desequilibrios en el organismo. Con una dieta en la que también
se comen legumbres, huevos y queso la persona se encuentra más
equilibrada pero la idea sigue siendo reducir la ingesta de proteínas.
La OMS explicó ya en 1985 que la dieta ideal debe contener un 85% de
proteínas vegetales y sólo un 15% de origen animal.
Y nosotros estamos
comiendo proteínas animales muy por encima de ese porcentaje. Mucha
gente ignora que una dieta excesivamente proteica acidifica. Así que si
hablamos de 4 comidas al día –desayuno, comida, merienda y cena- lo que
hay que hacer es reducir la presencia de proteínas animales de un máximo
de 28 veces posibles a 4. Consumiendo lentejas, garbanzos y alubias
como fuente de proteína vegetal lunes, miércoles y viernes, y pescado,
pollo o ternera los martes, jueves, sábados y domingos a mediodía (tanto
carne blanca como roja y pescado blanco o azul).
También tengo que
decir que es un error comer huevos por la noche, práctica muy habitual.
El huevo tiene una gran carga grasa y una alta cantidad de albúmina.
Nosotros recomendamos ingerir por ello sólo dos o tres a la semana y lo
hacemos coincidir con el día vegetariano. Pueden pues tomarse en el
desayuno o en la comida aunque nunca en la cena. Como decía Sancho Panza
-¿o fue Don Quijote quien aleccionaba a Sancho sobre los asuntos del
yantar?-, hay que “desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar
como un mendigo” pues “de grandes cenas están las sepulturas llenas”.
Por supuesto damos al paciente la opción de cenar un día de forma
extraordinaria porque también nos dice la sabiduría popular que “una vez
a la semana, cosa sana”. En definitiva, la dieta debe ser especialmente
suave por las noches: verduras, fruta, arroz o, simplemente, una
ensalada.
La clave está en el hígado, porque para que éste pueda llevar
adelante la digestión necesita la presencia de una hormona -el cortisol-
que sólo se encuentra en sangre cuando hay sol. Y como nuestros hábitos
sociales nos hacen cenar cuando éste se ha ocultado -y por tanto,
cuando su nivel en sangre es muy pobre- hacer una cena copiosa obliga a
una digestión muy pesada. Y si se logra es gracias a que el hígado
recibe de la glándula suprarrenal una hormona alternativa, la adrenalina
-u hormona del estrés-, que ésa sí está disponible las 24 horas. Por
eso después de una cena pesada es tan habitual que uno tarde en dormirse
o se vaya a la cama con el corazón acelerado. Además hay que tener en
cuenta los ritmos circadianos: de día el hígado se encarga de asimilar
las proteínas que ingerimos pero de noche su función es básicamente
drenar bilis.
Y es el cortisol el que determina la inversión de trabajo
para que de ser un órgano asimilador pase a ser un órgano drenador. Así
que si estresamos el hígado todos los días haciéndole asimilar cuando
debiera estar drenando, éste no va a eliminar luego adecuadamente los
residuos metabólicos, con lo que al final se resiente. Se lo digo
siempre a los pacientes: el problema con la alimentación no está
normalmente tanto en lo que comemos como en los desechos que no
eliminamos. Cuando el cuerpo no puede drenar las toxinas las va
reteniendo y nos vamos autointoxicando, acidificándonos, abonando con
ácidos el terreno para un posible asentamiento tumoral.
LA BAÑERA, UNA AUTÉNTICO BALNEARIO CASERO
-El segundo pilar básico de su protocolo para una buena
desintoxicación y alcalinización son los baños de agua caliente con sal
marina. ¿Puede explicarlo con más detalle?
-En un principio me planteé seriamente cómo conseguir un sistema
terapéutico eficaz y simple para ayudar al paciente, porque éste ya
tiene bastantes problemas con su enfermedad para que nosotros le
generemos más. Y a ello me ayudaron los trabajos de la doctora Josefina
San Martín Bacaicoa -catedrática de Hidrología Médica en la Universidad
Complutense de Madrid- y de Schneider, sobre el mundo del termalismo.
Con ellos comencé a comprender que los baños termales son una
excelente solución terapéutica. ¿Por qué son útiles los balnearios?
Porque sus aguas son minerales y termales. Es decir, se trata de agua
caliente que contiene cloruro sódico y cloruro potásico en una
concentración superior a 20 gramos por litro. Y es agua salina en una
concentración superior a la del mar y a la de nuestro plasma ya que éste
tiene 9’4 gramos de sal por litro y la de los balnearios anda por los
20 gramos por litro. Pues bien, cuando uno se sumerge en un lugar donde
el agua está caliente enseguida se le dilatan los poros de la piel.
Pero
como además está muy salada y nuestros cuerpos son en un 70%-80% agua,
resulta que al meternos en ella se produce el fenómeno que conocemos
como ósmosis, de forma que el agua de nuestro cuerpo sale arrastrando
toda clase de toxinas y sales minerales a través de los poros hacia el
exterior. Con lo que también la sal sale fuera del núcleo de las células
y éstas se alcalinizan. Esto me hizo entender el concepto de las “sales
de baño”.
Siempre me pregunté qué sentido tenía echar sal al baño.
Entonces lo entendí. Bueno, pues las bañeras que la mayoría tenemos en
el hogar pueden convertirse en balnearios caseros de alto rendimiento y
bajo costo. De hecho ¿quiénes fueron los primeros que tuvieron bañera en
casa? La gente de clase acomodada. Piénsese que en los años 40 del
pasado siglo XX la gente pobre no tenía ni baño. Quienes iban a los
balnearios pertenecían a la clase acomodada porque un balneario ni era
ni es barato. Una estancia de un mes puede costar más de 3.000 euros en
la actualidad. Algo que ni un rico paga con gusto ya que éste suele ser
alguien que lo que busca es cómo obtener lo que quiere sin pagar por
ello. Así que cuando los ricos se dieron cuenta de que los balnearios
curan -aunque ignoraran por qué- se decidieron a estudiar cómo tener
alguno siempre a su disposición pero sin pagar tanto por ello. Entonces
les contaron que el agua de los balnearios cura porque sus aguas son
termales. A lo que el rico responde: “¡Que me pongan una terma en casa”.
Es que las aguas de balneario son minerales, les dicen luego. Y
entonces preguntan qué minerales llevan, hablan con algún químico y éste
les explica que en las aguas de balneario hay 20 gramos de sales por
litro de agua. Así que los ricos, aleccionados, encargan bañeras
sabiendo que deben llenarlas hasta la mitad -para que haya unos 100
litros de agua- y luego agreguen dos kilos de sal marina.
De esa forma
la proporción de sal será también de 20 gramos por litro. Y ya tienen un
gradiente osmótico. Resumiendo, las bañeras caseras son en realidad
artilugios terapéuticos muy eficaces que nadie nos ha enseñado a
utilizar. Porque cuando el agua caliente dilata los poros de la piel y
éstos se abren el organismo transpira eliminando anhídrido carbónico
(CO2) a la vez que expulsa grasas, amoníaco y ácido úrico. Y todas esas
fracciones ácidas que eliminamos a través de la piel en la bañera ya no
necesitan ser desechadas por los pulmones, los riñones y el hígado con
lo que les evitamos que tengan que filtrarlas ellos. Basta en suma agua
caliente –no hace falta que queme- y dos kilos de sal marina en la
bañera para configurar un mecanismo sencillo de alcalinización rápida
–media hora de baño diario bastan- a disposición de cualquiera. Y
barato. Tales baños suponen una diálisis percutánea, una especie de
pulmones, riñones e hígado artificiales de alto rendimiento y bajo coste
que casi nadie usa porque no se lo han explicado.
-Bueno, no todo el mundo -y pienso especialmente en las personas
mayores- se puede permitir entrar y salir de la bañera todos los días.
-Siempre hay alternativas. A la gente mayor que no puede o debe
entrar en la bañera para evitar riesgos mayores le digo simplemente que
no se meta. Basta que se siente en una silla, coja un barreño pequeño
donde quepan unos diez litros, eche en él agua caliente y un cuarto de
kilo de sal marina para mantener la proporción de la que hablábamos y lo
disfrute. Es verdad que la superficie corporal expuesta es menor pero
tres baños de pies al día equivalen a un baño completo. Puede hacer por
tanto diez minutos por la mañana, diez al mediodía y diez por la
tarde-noche. Y respecto a la temperatura siempre les digo a los
pacientes que deben sentirse a gusto. Hay personas a las que les va bien
25 grados y otras a las que les van 30. Con 30 grados a la sombra ya se
suda… y la cuestión es sudar. Redescubramos a Galeno, o si se quiere, a
nuestras abuelas que curaban siempre con cuatro elementos. Lo primero
que hacían nuestras abuelas en cuánto decías ¡ay! -y daba igual lo que
te ocurriera- era prepararte una lavativa. Y luego nos daban un caldo de
pollo o gallina, o un caldo de verduras, o una compota de manzana o
pera, o un arroz caldoso, y con eso -la lavativa y el caldo- ya tenían
su cura de aguas. El tercer pilar que proponían era una buena sudada.
Todo lo arreglaban con una buena sudada. Cuando las abuelas no tenían
bañera -lo comprobé cuando ejercí la medicina rural en la comarca de la
Segarra en Barcelona- ponían agua a hervir, llenaban botellas de cristal
con el líquido a 70-80º, las envolvían con toallas -para que el cristal
no quemara la piel- y colocaban luego tres botellas a cada lado del
enfermo añadiendo cuatro mantas encima. ¡Y no veas tú qué sudada! Bueno,
también usaban hierbas medicinales porque a diferencia de la generación
actual conocían bien sus propiedades terapéuticas.
-¿Cuál es el fin primordial de una lavativa?
-Desintoxicarse, y por tanto, proteger el hígado. Un colon tóxico a
quien más afecta es al hígado. Y voy a explicarlo de una forma muy
expresiva: al lado de cada inodoro hay en todas las casas una escobilla
porque la suciedad se pega y cuando activas la cisterna los restos
fecales quedan a menudo adheridos. Bueno, pues en nuestro intestino pasa
lo mismo: por él transitan todos los días restos fecales y siempre
quedan restos adheridos a la mucosa. Al punto de que con el tiempo puede
llegar a formarse una auténtica carcasa de restos fecales pegados a la
mucosa intestinal. Lo sabemos pero no lo valoramos. Y sin embargo tiene
mucha importancia. Una de las funciones primarias del colon es recuperar
el agua de la digestión y cursar el bolo fecal en estado sólido. Para
hacer la digestión utilizamos de hecho casi cinco litros de agua que
obtenemos con la que ingerimos al beber pero también con el agua
presente en la comida -especialmente en frutas y verduras ya que en un
90-95% son agua- y en los jugos gástricos (hasta dos litros y medio).
Todo ello sirve para hacer una gran sopa, emulsionar las grasas y
micronizar los minerales y oligoelementos para que el intestino delgado
lo absorba luego todo. Lo que llega pues al colon son sólo los restos no
nutritivos, los restos fecales, si bien el organismo -que todo lo
aprovecha- recupera el agua deshidratando para ello el bolo fecal.
Y esa
agua que se absorbe en el colon va a la sangre; es más, va primero
directamente al hígado. Luego, si nosotros no hacemos una limpieza
periódica del colon cada vez que éste recupera agua, ésta tiene que
atravesar la carcasa de restos fecales antes de llegar a la mucosa,
atravesarla y llegar al hígado y posteriormente a la sangre. Con lo que
acabamos llevando a ésta una auténtica infusión de aguas fecales. En
otras palabras, cuando el colon está muy sucio nos intoxicamos
inevitablemente. Así que uno debe plantearse hacerse una limpieza de
colon cada cierto tiempo. Si se puede, una buena hidroterapia de colon.
Si económicamente no se puede, mediante la lavativa de toda la vida.
Muchas veces lo que yo sugiero a mis pacientes es combinar la ingesta de
aloe vera con la lavativa. La idea es que el enfermo ingiera durante
una semana zumo de aloe vera para ayudar a desprender los restos
adheridos y luego se aplique la lavativa. Basta entonces meterse un par
de litros de agua templada/caliente para que el colon quede limpio.
-Luego en su teoría del asedio las distintas terapias que sabemos
también utiliza -como la Hipertermia, la Ozonoterapia, la
Biorresonancia, etc.- jugarían entonces el papel de las antiguas
herramientas de asedio: escalas, arietes, catapultas…
-Se trata de herramientas terapéuticas útiles que al no producir
además efectos secundarios negativos pueden agregarse al tratamiento.
Ayudan a que la respuesta sea mucho más rápida. Dicho esto debo
reconocer que para mí, en particular, hay un antes y un después en los
resultados que obtenía hasta noviembre del 2008 y los que observo desde
entonces cuando empecé a aplicar los protocolos de los doctores Banerji.
Estos dos médicos hindúes, a los que he tenido la fortuna de poder
acompañar durante nueve días enteros en su hospital de Calcuta viéndoles
trabajar, tienen el mérito de haber simplificado la Homeopatía.
Sencillamente, atienden en ese centro junto a sus ayudantes a tal
cantidad de personas al día –¡unas 3.000!- que han podido constatar en
poco tiempo que hay remedios realmente universales con campos de acción
muy concretos según la dilución que se utilice. Y eso facilita mucho
elegir el remedio homeopático.
Por ejemplo, han observado que el Arsenico album a la 3 CH tiene un
tropismo y una acción concreta sobre la mucosa gástrica, a la 6 CH la
acción la tiene sobre las mucosas de las vías respiratorias altas, y a
la 200 CH actúa sobre la piel. Y que la gente responde siempre; en mayor
o menor grado pero responde. Por mi parte, antes de conocer a los
Banerji utilizaba la Homeopatía simplemente para tratar de que el
paciente respondiera lo más rápido posible a los tratamientos. Y me
ponía muy contento al ver que gracias a ello no sufrían anemia y los
vómitos eran escasos o no los tenían. Muchos no necesitaron
transfusiones de sangre, se levantaban bien por la mañana, se sometían a
sus sesiones de quimio, llegaban a casa, se tomaban un baño y hacían
vida normal por la tarde sin apenas deterioro físico. Y encima remitían
más rápido de lo esperado. Pero ahora lo que estamos viendo con los
protocolos de los Banerji no es que remitan rápido sino que remiten
rapidísimo. La acción antitumoral es tan espectacular que algunos casos
se han publicado hasta en Oncology y se han interesado ya por sus
trabajos y protocolos desde el Anderson Cancer Center de Houston (Texas,
EEUU) y la Universidad de Texas hasta el Hospital Presbiteriano de
Nueva York. Hoy estos centros reconocen que sus protocolos funcionan y
actúan al nivel del ADN en la célula tumoral. Es un avance
importantísimo. En fin, toda herramienta que ayude a afrontar una
enfermedad como el cáncer es buena, pero es que además ninguna de las
que yo utilizo obliga al paciente a elegir, a tener que dejar algo. Son
todas complementarias.
-¿Y cuál es el papel de las vitaminas, minerales y oligoelementos en su protocolo?
-Básico. Pero elegimos las que vamos a suministrar al paciente -para
mejorar el rendimiento de su organismo- no tanto por el tipo de tumor
sino por la respuesta que se obtiene, porque no todos los enfermos
responden igual a los mismos productos. Para el riñón, por ejemplo,
sabemos que es bueno el complejo de vitaminas B que es además diurético.
Cuando uno toma vitamina B la orina se vuelve inmediatamente muy
amarilla ya que activa la función renal y se excreta por el riñón. Las
vitaminas del complejo B son sobre todo hepatoprotectoras y mejoran la
coleresis o secreción de bilis hepática además de ser antianémicas,
antineuríticas y mejorar la conducción a nivel de la placa motora del
corazón. Sabemos asimismo que el sistema inmune del paciente oncológico
está muy deprimido porque en un medio ácido no trabaja bien. El pH de la
sangre en condiciones normales es de 7’4, es decir, ligeramente
alcalino, y, por tanto, si se recupera la alcalinidad el sistema inmune
volverá a trabajar adecuadamente.
Y es que nada funciona de forma
aislada. Por ejemplo, para que pueda haber unión entre una
inmunoglobulina y un virus se necesita el concurso sinérgico de las
vitaminas A, C y E. Así que lo suyo es añadir tales elementos para
conseguir que los sistemas inmunitarios sean también competentes. Y otro
tanto pasa con otras sustancias ortomoleculares. Sabemos que hay
minerales como el selenio o el germanio 132 que tienen una gran potencia
antioxidante y por eso los añadimos. En definitiva, la idea fundamental
de nuestro tratamiento es la de potenciar los sistemas de defensa del
cuerpo. Se consiguen unas respuestas terapéuticas extraordinarias
dejando que sea el propio organismo el que resuelva la enfermedad.
Nosotros nos limitamos a señalar al enfermo la ruta y a sugerirle luego
-si procede- pequeñas modificaciones según sea su evolución. A fin de
cuentas cada paciente es un mundo.
-¿Cree usted que ha cambiado algo la mentalidad de los oncólogos respecto de la medicina natural en los últimos años?
-Poco a poco… pero sí. Puedo decirle que hay ya bastantes oncólogos y
radiólogos de distintos lugares de España que llevan tiempo enviándome
pacientes para que les desintoxique porque reconocen abiertamente que
haciéndolo sus tratamientos van mejor. Otra cosa es que lo pidan aún con
la boca pequeña y que su petición siempre vaya acompañada de la
coletilla “Mira, Alberto, esto que se quede entre nosotros”. Pero la
apertura es cada vez mayor. Claro que hay una especie de run-run entre
los pacientes en las salas de espera sobre la eficacia de lo que hacemos
y al final todo se sabe. Bueno, no es menos cierto que quienes más
pacientes nos mandan son los enfermeros/as porque también son quienes
tienen más contacto directo con los pacientes. Como es cierto que cada
vez más médicos entienden que la Medicina Biológica o Naturista no es
una “medicina complementaria” ni una “medicina de confrontación”. Es
simplemente Medicina.
Brian Hare, investigador de la Universidad de Duke, ha realizado un experimento con el que ha puesto en entredicho la hipótesis de que solo los humanos compartimos la comida con otros individuos con los que no estamos emparentados.
En la prueba, se daba la oportunidad a un bonobo de elegir entre monopolizar toda la comida que le era proporcionada o, por el contrario, abrir la puerta a un compañero que se encuentra en una jaula adyacente y poder así compartirla. Hare demostró que en un elevado porcentaje de las ocasiones, los bonobos, al igual que los humanos, prefieren compartir que quedárselo todo para ellos solos.
NATIONAL GEOGRAPHIC PERTENECE AL APARATO DE "INTELIGENCIA" DEL PENTAGONO Y SOLO PROMUEVE EL DARWINISMO SOCIAL
Los ojos del sistema . El espionaje y la inteligencia de los servicios secretos en todas partes:
Los servicios de inteligencia, nacionales e internacionales, realizan su labor de zapa en pro de la "seguridad nacional". Incrustados en partidos políticos, sindicatos y ONGs, sean legales o ilegales, la presencia de militantes que trabajan para inteligencia copan todo los espacios de la estructura social y de poder.
Hablo de gentes cooptadas y formadas para salvaguardar el orden político y cuya tarea consiste en penetrar las organizaciones y controlar personas.
Líderes sindicales, dirigentes políticos, decanos de facultad, jueces, fiscales, actores, intelectuales o legisladores, cualquiera puede servir diligentemente a la razón de Estado.
Nunca ha dejado de sorprenderme, pasado una décadas, la apertura de archivos clasificados secretos de Estado.
Cuando sucede, aparecen nombres, hasta ese momento impensables, ligados a los servicios de inteligencia.
Son personas recicladas.
Muchos de ellos, poseen méritos, destacan en sus profesiones, pero reciben una ayudita adicional. Publicaciones, contratos o becas son el plus de calidad para coronar la cima. En este sentido, nada más clarificador que el libro de Frances Stoner:
La CIA y la guerra fría cultural.
En sus páginas encontramos nombres ilustres.
Isaiah Berlin,
Nicolás Nabokov,
Arthur Koestler o
Raymond Aron.
Todos participaron del proyecto de la CIA, en la lucha anticomunista, conocido como Congreso para la Libertad Cultural. Ninguno era tonto, pero sus grandes egos les llevo a realizar la mutación. Glamur a cambio de servir al Estado. Un quid pro quo.
JUEGO DE TRONOS:
"Sumerge al espectador en un entorno turbio de los peores impulsos de la humanidad"
"El entorno mezcla fascinacion y miedo que hoy siente mucha gente.
Es un mundo fantastico impredecible y devastadoramente doloroso"
"la
serie no solo se hizo celebre por su presupuesto gigantesco, sino
tambien por su coreografia sostenida de violencia brutal,.. abundan
decapitaciones, violaciones y torturas sexuales.. "
Todo el movimiento ecologista es un inmenso montaje que va orientado a enpobrecer a la poblacion mundial, para evitar el desarrollo de las masas lo que molesta especialmente a la Elite mundial.
Esta disminucion de energia a nivel mundial significa directamente reducir la poblacion y la creacion de pobreza y hambre artificial - todo planeado desde hace decadas-:
En Expediente JoanFliz se exponen los cientos de problemas que afectan al planeta debidos sobre todo a la corrupción y falta de etica existente en muchos que llamariamos sociopatas - en su mente solo existe una palabra PODER - y a que una mayoria de la poblacion "cree" en el mundo "matrix", o sea en "la realidad" que nos ha creado una pequeña pero inteligente "elite" mundial para su propio beneficio.
En SOLUCIONES JoanFliz agrupamos a cientos de héroes anonimos para los medios de masas, que han imaginado formas de mejorar la vida de todos nosotros y del planeta con el que formamos un mismo organismo.
Estas ideas y ejemplos quiza nos puedan inspirar a usar nuestro tiempo finito mientras viajamos en lo que llamamos vida.